martes, 1 de octubre de 2013

REBISMART

     Hace poco más de un año que mi tratamiento para la EM "Rebif 44" me lo inyecto a través del dispositivo "Rebismart". Me adapté más o menos bien, aunque desde un principio me dolía mucho más que cuando lo hacía con las inyecciones precargadas, ya que yo me las ponía a mi ritmo y a penas me salían señales en el lugar de la inyección. 

      Con el paso de los meses me seguía molestando y tanto en los muslos como en la tripa me empezaron a salir quistes, los cuales molestan bastante.

      Hace un par de meses me puse en contacto con una enfermera de "Rebismart". Estuvimos analizando porque me estaba ocurriendo todo esto, ella me comentaba que no tenía por que ocurrirme y que probablemente tendría el dispositivo mal ajustado y efectivamente así fue, tanto la velocidad de introducir el medicamento como la profundidad de penetración de la aguja estaban mal ajustadas. Desde entonces me es más llevadero tener que inyectarme el tratamiento, a penas me molesta y he notado que no me salen quistes. 

      Por otro lado me he decidido publicar esto en mi blog porque durante estos meses he hablado con dos personas que tienenEM y a ellos les pasaba lo mismo que a mi, el dispositivo lo tenían mal ajustado y les resultaba muy incómodo tener que pincharse.Pensé que debe de haber mas personas a las que les pase y lo he comentado por si les puede venir bien.


     Es un fastidio el tener que utilizar este tipo de tratamientos, sobre todo por las reacciones que nos provocan, sin embargo me reconforta la idea de que gracias a él no me dan tantos brotes como hace años me daban.

martes, 17 de septiembre de 2013

MEDIA VIDA JUNTAS


       ¡Me parece increíble!, ¡Cómo pasa el tiempo!, no me creo que ya hayan pasado tantos años desde que escuché tu nombre por primera vez, en concreto 17 años y lo recuerdo como si fuera ayer. Aquel 13 de septiembre de 1996 por la tarde empecé a sentirte. Al principio durante las primeras horas, aunque me extrañó tu presencia, no le di mucha importancia pero conforme fue avanzando la noche recuerdo que me impacienté un poco. Estuviste como anónima durante unos meses hasta que después de numerosas pruebas médicas se reveló tu nombre: “Esclerosis Múltiple”.

         A fecha de hoy no creas que logro acostumbrarme a tu compañía y a que estés presente y formes parte de mi vida, muchos días me es muy difícil llevarlo bien, sobre todo cuando tengo que llenar mi cuerpo de agujeritos día si y día no, para intentar que no me des mucho la lata y para que no tengamos que estar muy unidas durante meses, porque: “¡hija mía, cuando te pones pesaita no hay quién te aguante!”.

         Pero a pesar de todo, tengo que reconocer que en cierto modo te tengo que agradecer ciertas cosas que he aprendido a lo largo de todos estos años por estar a mi lado, como por ejemplo, a crecer y ser más fuerte espiritualmente, a valorar cada día que pasa, poner los pies en el suelo y poder caminar por mi misma, a no pensar en el mañana, sino en el presente y vivirlo lo más intensamente que pueda..., a quererme a mí misma y a luchar y pensar constantemente que soy mucho más fuerte que tú.

        Me considero amiga de mis amigos, no soporto la falsedad y la traición, por eso a pesar de tu larga compañía siempre estarás en segundo plano y no conseguirás vencerme jamás.


“La fuerza no viene de la capacidad corporal, sino de la voluntad del alma”.- Gandhi.

APRENDER AYUDA A NO CAER

          Una de las cosas que más me ayudan a que sea llevadera la presencia de mi compañera de viaje es el aprender cosas nuevas, por ...