viernes, 20 de mayo de 2016

BLANCO O NEGRO



Nunca dejará de sorprenderme como un día al levantarme lo veo todo negro y otro día me levanto y lo veo todo blanco. Creo que no soy a la única que le pasa, ¿verdad?

Muchas personas al leer estas primeras líneas ya estarán pensando: "porque hay días que amanecen nublado o lloviendo", "porque hoy es lunes", "porque he pasado una mala noche", "porque he discutido con un amigo", "porque tengo una enfermedad", "porque no llegó a final de mes"..., y muchas más que podría nombrar. Ahora que leo todas las que acabo de escribir os confieso que en los últimos años de mi vida he experimentado todas y como resultado he vivido días muy negros, lo cual como es de suponer me ha restado bastante. 

No es agradable vivir cada una de estas situaciones, unas más duras que otras, y no podemos evitar, en la mayoría de los casos, que sucedan, pero tengo una buena noticia al respecto y es que,
aunque estas situaciones sean inevitables no significa que no podamos enfrentarnos a ellas.

Para este enfrentamiento tenemos a nuestra disposición una gran patrulla de soldados que nos pueden ayudar y lograr ganar la batalla en la mayoría de las ocasiones. Esta patrulla está a disposición de toda persona que quiera solicitarle su ayuda. Para contactar con ella primero os aconsejo que os pongáis en contacto con el capitán llamado ACTITUD POSITIVA. En función de cómo sean nuestras conversaciones con el capitán y el acuerdo al que lleguemos así serán los resultados. Si el capitán se siente motivado, el resto de soldados: CONFIANZA, ILUSIÓN, DISCIPLINA, ESPERANZA, SOÑADOR, ALEGRÍA, NUTRICIÓN, ESPIRITUAL, ENTUSIASMO..., también lo estarán.

Os aconsejo que probéis. Al principio el capitán y yo no llegábamos a un buen acuerdo, pero poco a poco confío más en el y le hago más caso y así tengo casi siempre súper motivados a la mayoría de sus soldados a mi alrededor, y creerme que muchas de las batallas, incluidas las más duras, soy capaz de superarlas y lograr levantarme y tener en mi vida más días blancos y llenos de luz. 


"El mayor descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden cambiar de vida cambiando de actitud". William James.

sábado, 13 de febrero de 2016

¡QUE BIEN ME SIENTO!


          ¡¡Que malestar general tengo!!, ¡¡me noto el cuerpo agarrotado!!, ¡¡el pinchazo de ayer me dejó cao!!..., y así decenas y decenas de pensamientos por mi cabeza, hasta que un día dije: ¡¡¡ BASTA !!!, hasta aquí hemos llegado!

            Cuando era una adolescente y estaba en el instituto, me gustaba el deporte, tenía la suerte que la gimnasia que practicábamos era súper divertida y muy variada, pero fue acabar el instituto y en mi vida se acabó el ejercicio. A los pocos meses me diagnosticaron la enfermedad y después de superar un brote muy agresivo, poco a poco me fui recuperando y me adentré en la rutina de los estudios universitarios, al cabo de unos años trabajo, novio y después marido, casa, hijos..., y qué pasó con el ejercicio?, nada de nada, entre otras cosas porque yo pensaba que hacer ejercicio no me vendría bien.

            Siguiendo los consejos de mi neuróloga, decidí hace unos meses, hacer algún tipo de ejercicio y de entre todos los que puedo realizar me encanta el pilates y el yoga. Procuro sacar tiempo de mi agenda e ir al gimnasio dos veces en semana para asistir a las clases, porque desde que hago ejercicio me encuentro mucho mejor. También me estoy animando a
realizar otros ejercicios y a participar en otras clases, pruebo y en la que noto que me cuesta más pues la aparco para más adelante o la descarto, pero lo más importante es que estoy mejor y me siento bien. ¿ sigo con mis achaques?, pues claro que sí, pero al darle una poquita de marcha al cuerpo se ven y se sienten de otra manera.

            Existen muchos tipos de ejercicios que las personas con EM podemos hacer, no nos vale la excusa de: “ yo es que no puedo”, pues claro que si que podemos, que en muchos casos  no podemos hacer atletismo, ciclismo, tenis, correr..., pues no pasa nada, tenemos la natación, el yoga, andar, hacer estiramientos..., el ejercicio no consiste sólo en esfuerzo físico puro y duro, es también fundamental para nuestra salud y para nuestra mente.

            Desde aquí, quiero animar a todas las personas con EM que  les haya pasado algo parecido a mí, que cuanto antes se decidan a practicar algún tipo de ejercicio, estoy convencida que os hará sentir muchísimo mejor.


“El ejercicio es bueno para la mente, cuerpo y espíritu”. Susie Michelle.

MIS CAMINATAS MAÑANERAS

Bueno, bueno pues después de estar dos meses sin poder salir a andar, debido a nuevo ciclo de corticoides, bastante fatiga e ...