Ir al contenido principal

Entradas

INCERTIDUMBRE

Durante estos 21 años he tenido brotes de todo tipo: más y menos intensos, unos que han remitido rápido, otros que han sido muy lentos, que sólo han afectado una zona del cuerpo otros que se han apoderado de varias y todos por suerte han ido remitiendo y dejando secuelas mínimas, pero si tengo que destacar algo de todos ellos y que me desespera es la llamada INCERTIDUMBRE.

Forma parte de mi vida el que día si y día no me note sensaciones y cosas raras, pérdidas de sensibilidad, adormecimiento, hormigueos, pérdidas de equilibrio... la continua fatiga y cansancio que mientras se van y vienen y no persisten pues te acostumbras y no les das tanta importancia pero... la cuestión es que cuando estas sensaciones llegan y deciden quedarse, cuando pasan horas y ahí siguen, y llega el día siguiente y parece que la sensación es un poco más intensa, entonces es el momento en el que pienso: "¿Me echabas de menos?"

Intento no obsesionarme y darme un poco más de tiempo antes de dar la voz …
Entradas recientes

¡NO SE VE, PERO EXISTE!

En diversas entradas del blog he ido nombrando y hablando de todas las herramientas por así decirlo, de todos los aliados que tengo a mi lado para que nunca vaya por delante y no me domine mi gran compañera de viaje. Son mis grandes soldados que me ayudan a luchar y a mantenerme lo más firme posible. En ocasiones alguna que otra derrota tengo, pero siempre he logrado sobrevivir y sigo teniendo a fecha de hoy las ganas y fortaleza para seguir luchando.


Sin embargo, nunca suelo hablar de ellos pero, hoy quiero dar a conocer a los soldados con los que cuenta ella en esta gran lucha, soldados que no los ves venir de frente, que no sabes en qué momento te van a atacar y lo peor de todo que no tienes ni idea de hasta cuando estarán presentes, porque no matan, pero hieren y en ocasiones causan heridas muy profundas, heridas que son visibles e invisibles. Sobre las que se ven poco puedo decir, porque a la vista están y hablan por sí solas. Hoy quiero destacar y dar a conocer las INVISIBLES, aqu…

EN QUE PIENSAS, CUANDO PIENSAS?

Te has parado a pensar cuáles son tus pensamientos cuando piensas? Así empiezo mi entrada de hoy con esta pregunta un tanto liosa pero a la vez muy importante en cada uno de nosotros.No sé cuál será tu respuesta pero en mi caso, yo no le prestaba la atención que se merece a la mayoría de pensamientos que inundan mi mente a diario y no solo que no prestaba atención, sino que no imaginaba que podían influir a tantos niveles en mi vida. Mucha gente que me conoce sabe que suelo ser lo más optimista que puedo y enfrentarme a los retos de la vida de la mejor manera posible, pero también saben que como todo ser humano tengo mis debilidades y atravieso malos momentos. Hace tres meses empecé a notar mis piernas con sensaciones extrañas. Casi cuatro años mi compañera de viaje ha estado ausente, llegue incluso a pensar que se había ido en otro vuelo para siempre, pero ha venido a visitarme y recordarme que sigue presente en mi vida. Aunque no sea plato de buen gusto tenerla conmigo en estos días, h…

BLANCO O NEGRO

Nunca dejará de sorprenderme como un día al levantarme lo veo todo negro y otro día me levanto y lo veo todo blanco. Creo que no soy a la única que le pasa, ¿verdad?

Muchas personas al leer estas primeras líneas ya estarán pensando: "porque hay días que amanecen nublado o lloviendo", "porque hoy es lunes", "porque he pasado una mala noche", "porque he discutido con un amigo", "porque tengo una enfermedad", "porque no llegó a final de mes"..., y muchas más que podría nombrar. Ahora que leo todas las que acabo de escribir os confieso que en los últimos años de mi vida he experimentado todas y como resultado he vivido días muy negros, lo cual como es de suponer me ha restado bastante. 
No es agradable vivir cada una de estas situaciones, unas más duras que otras, y no podemos evitar, en la mayoría de los casos, que sucedan, pero tengo una buena noticia al respecto y es que,
aunque estas situaciones sean inevitables no significa …

¡QUE BIEN ME SIENTO!

¡¡Que malestar general tengo!!, ¡¡me noto el cuerpo agarrotado!!, ¡¡el pinchazo de ayer me dejó cao!!..., y así decenas y decenas de pensamientos por mi cabeza, hasta que un día dije: ¡¡¡ BASTA !!!, hasta aquí hemos llegado!
            Cuando era una adolescente y estaba en el instituto, me gustaba el deporte, tenía la suerte que la gimnasia que practicábamos era súper divertida y muy variada, pero fue acabar el instituto y en mi vida se acabó el ejercicio. A los pocos meses me diagnosticaron la enfermedad y después de superar un brote muy agresivo, poco a poco me fui recuperando y me adentré en la rutina de los estudios universitarios, al cabo de unos años trabajo, novio y después marido, casa, hijos..., y qué pasó con el ejercicio?, nada de nada, entre otras cosas porque yo pensaba que hacer ejercicio no me vendría bien.
            Siguiendo los consejos de mi neuróloga, decidí hace unos meses, hacer algún tipo de ejercicio y de entre todos los que puedo realizar me encanta el pila…

SONRÍE

Hay veces que salen solas sin ningún esfuerzo, otras veces cuesta mucho sacarlas a la luz, en otras ocasiones aparece tan forzada que mejor seria que no saliera y no olvidarnos de las falsas que son muy malvadas y dañinas.
Las mas puras y hermosas son las de la infancia, naturales y espontáneas sin maldad ninguna. Con el paso del tiempo, a medida que vamos creciendo nuestras sonrisas van disminuyendo, comienzan a aparecer situaciones no muy agradables, situaciones con las que no contábamos, unas mas duras que otras y la grandeza de nuestra sonrisa va decayendo. Dichas situaciones no las podemos evitar, son parte de la vida, pero cada uno de nosotros somos responsables de que aumenten o disminuyan nuestras sonrisas. Cuando todo es favorable a nuestro alrededor es muy fácil y no cuesta ningún  trabajo que aparezcan, sin embargo lo complicado es ser capaces de hacerlo cuando en nuestra vida falla alguna o varias patas de la mesa. Por supuesto que no es sencillo, pero depende de cada uno …

GRACIAS EM

Si aunque parezca fuerte el decirlo, no me he equivocado en el enunciado de esta entrada, le doy las gracias a la EM.

A nadie nos gusta atravesar malos momentos. Las dificultades, las tragedias, los fracasos..., no las podemos evitar, son parte de la vida, nadie nos libramos de ellas, más intensas o más ligeras pero a todos nos toca sufrirlas a lo largo de nuestra vida.

Lógicamente yo no elegí tener EM y no me gustaría tenerla de compañera pero ya que me ha tocado la mejor opción desde mi punto de vista es llevarme con ella lo mejor posible. Al principio ella llevo los mandos y era la que dominaba la situación pero con el tiempo sin que ella se diera cuenta yo me fui haciendo mas fuerte mentalmente hasta que llego el día que por sorpresa conseguí enfrentarme a ella y logre llevar las riendas.
De vez en cuando trata de jugármela y aunque parezca que lo consiga al final siempre soy yo quien gana la batalla.  Y por eso tengo que darle las gracias, porque quizás si desde los 19 años no l…