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Mostrando entradas de 2012

"A PALABRAS NECIAS, OIDOS SORDOS"

Lo que voy a contar a más de uno le sonará familiar, porque estoy segura que no soy la única a la que le ha pasado. Poneros en situación: empiezas a trabajar con compañeros nuevos, o te relacionas con nuevas amistades o amistades de siempre, familiares cercanos o no…, de repente un día sale en conversación por ejemplo: “hoy estoy mas floja, la inyección de ayer me ha dejado fatal”, te preguntan: Que inyección?, ¿por qué?, ¿para qué?, … y después de un bombardeo de preguntas tu te limitas a decir: “Tengo Esclerosis Múltiple y tengo un tratamiento para tratar de frenar la enfermedad”. Hasta aquí las conversaciones son como desde hace quince años, con la diferencia de que antes la gente me decía: ¿Cómo?, ¿Qué?, ¿Qué es la Esclerosis Múltiple? y cuando yo les explicaba lo que era la enfermedad la gente o se quedaba con la cara de “ no se ni que narices me ha dicho pero le voy a decir que lo entiendo “, o me decía “ah, si, pues cuídate que los dolores de espalda y de huesos, a la larga son…

Y TÚ, QUE ACTITUD ELIGES?

Recuerdo mis comienzos con la enfermedad, durante un tiempo me llovían centenares de pensamientos por la cabeza: mis miedos, mi tristeza, mi ansiedad, mis enfados…, y como no, también recuerdo los primeros consejos de apoyo de la gente que me rodeaba (familia, amigos, asociación de EM) y de la actitud tan positiva que me transmitían muchos de ellos, sobre todo una persona en especial, mi madre.
            Recuerdo un día cuando estaba en la consulta de mi neuróloga. Fui a verla desesperada porque me había dado mi segundo brote, que para mi fue peor que el primero (aunque el brote era mas leve)  porque era la confirmación de mi enfermedad. En los asientos de enfrente había dos señores, ambos con sus respectivas señoras y los dos matrimonios estaban charlando. Al principio yo no les prestaba atención, pero en cuanto que escuché “Esclerosis Múltiple”, mis antenas empezaron a desplegarse. Después de un rato de escucha, me enteré que los dos hombres tenían EM desde hacía unos año…

LA MEJOR DECISION TOMADA

Desde siempre he sido muy niñera, me encantan los mocosos, de hecho muchas veces lo pienso y una de mis frustraciones es que yo tenía que haberme dedicado laboralmente al cuidado de niños, como por ejemplo: tener una guardería.
Recuerdo que a pesar de tener 19 años cuando me diagnosticaron la enfermedad, uno de los temores que se me pasaron por la cabeza fue la idea de no poder ser madre el día de mañana. Los años pasaron, mi marido y yo nos casamos y llegó el momento de tomar la decisión. Yo tenía claro que quería ser madre y mi doctora sin dudarlo en ningún momento me lo aconsejaba, pero a la vez me sentía mal al pensar que por causa de mi enfermedad no podría o yo me pondría peor, pero por otro lado,  me imaginaba la idea de tener un hijo, un ser que surge del amor que existe entre dos personas que se quieren: ¿existe algo en el mundo que tenga más valor?, no se que pensáis, pero yo opino que no.
En fin, después de varios intentos…, ¡BINGO!, me quedé embarazada, pero al igual que la…